EN ANTOJO DE ESCRIBIR

EN ANTOJO DE ESCRIBIR
La cueva de los Tayos (Ecuador)

jueves, 19 de junio de 2025

SIMULACIÓN FATAL de MÁXIMO ORTEGA Por Fabricio Guerra Salgado

Gustavo Parra, un hombre de treinta años, se encuentra de forma casual cerca de la escena de un crimen que, al parecer, permanecerá impune como tantos otros casos similares. No obstante, este homicidio está conectado con una serie de personajes y hechos sórdidos que van suscitándose de a poco. Parra vive con su madre, sus hermanos y su padrastro en el sur de Quito, sector en el que la falta de oportunidades provoca la desesperanza de muchos. Él mismo, no tiene ningún proyecto vital significativo, fijándose como única meta ahorrar dinero para adquirir una motocicleta. Un día, la policía lo detiene por equivocación, confundiéndolo con un homónimo, siendo trasladado a una lejana cárcel provincial, en donde experimenta en carne propia el embate de la burocracia kafkiana y desquiciada. Al aclararse el malentendido legal, regresa a la capital, hallando solamente empleos fugaces y precarios que apenas le alcanzan para sobrevivir. Opta por juntarse a un pariente lejano, el Profesor Charly, quien monta un consultorio espiritual en el que personas con conflictos emocionales o en circunstancias desesperadas, son sometidas a todo tipo de embustes y bulos. Con la finalidad de ayudar a su jefe en el engaño, Gustavo lee libros de ciencias ocultas, obteniendo conocimientos sobre las fuerzas paranormales y extrasensoriales, lo que le lleva a replantearse cosas tales como el destino, el azar o la existencia de Dios. En tanto, pese a que el negocio marcha bien, los planes de Charly van más allá de los meros sortilegios, ya que a la par, utiliza el consultorio de tapadera para dedicarse también al coyoterismo, la prostitución y el turismo sexual, vinculándose con varios sujetos de aspecto patibulario. Parra admite su error por formar parte del fraude a los pacientes, sin embargo, no está dispuesto a ser cómplice de delitos más graves, por lo que, en compañía de dos amigos, se propone investigar y juntar pruebas para denunciar lo que sucede en realidad. El presunto brujo es arrestado, pero debido a una desprolijidad judicial, recobra pronto la libertad, aunque poco después encontrará un violento final, no sin antes encargar un ataque armado en el que muere uno de los improvisados investigadores. Más allá del misterio y el suspense que emanan de la trama, la presente novela posee una importante dimensión ética, latente a partir de su propio título. Toda simulación, llevada a extremos peligrosos, puede resultar fatal a unos y otros. Valiéndose de supuestos dones mágicos, el Profesor Charly miente, prostituye y cosifica a la gente para enriquecerse. Pero aun cuando parece alcanzar sus objetivos, no tarda en convertirse en un ser abyecto, terminando sus días ajusticiado en una sucia zanja. En las antípodas está la madre de Gustavo, doña Raquel, quien recurre a la magia y la sanación con la intención de calmar el sufrimiento del prójimo, sin esperar nada a cambio. Representa ella, una suerte de heroísmo genuino y discreto. A lo largo del relato, el protagonista se ve sumido en una atmósfera opresiva, plagada de carencias y desajustes, por lo que sus expectativas se renuevan tan solo al comprar la anhelada motocicleta. A bordo de tan frágil vehículo, se compromete consigo mismo a trascender la escarpada cordillera, a llegar a otros lugares, quizás cerca del mar. Está decidido a comenzar desde cero, a descubrir nuevos sentidos, a buscar por distintos rumbos los anclajes necesarios para seguir viviendo.

Comentario novela Simulación Fatal de Máximo Ortega por Esteban Mayorga, USFQ

Comentario de novela “Simulación Fatal” de Máximo Ortega, segunda edición, por Esteban Mayorga, PhD. Profesor literatura La primera cosa que apunto: la similitud con Factótum. Tanto con el concepto como con la novela de Bukowski. Aquel lejano Bukowski que de un momento a otro dejó de entusiasmarme pero que al mismo tiempo me dejó marcas. Una de ellas, la más potente, revivida a través de la novela de Máximo y el vértigo por el cual atraviesa Gustavo, el personaje principal y narrador. Este hombre me conmueve porque lo único que quiere, al parecer, es conseguir un trabajo. Sea el que sea. Pero ninguno le sale. Este intento por trabajar sin lograrlo es emotivo, por decir lo menos, porque implica un tesón testarudo, una inversión salvaje, un compromiso ético. Y es tierno, Gustavo, porque se ve obligado a convertirse en un factótum sin quererlo, es decir un todólogo. En el horizonte de este personaje siento algo perverso que no sabría precisar bien. La segunda. La novela hace algo que me interesa desde siempre en la literatura. Va abriendo tramas posibles. Estas tramas posibles son otras posibles novelas. Abre una historia y dentro de ella se abre otra más. Y otra. Y otra. Hasta que el hilo narrativo está por quebrarse, ya hecho flecos, y el autor escoge una de estas historias y empieza la novela. Con esto quiero decir que el divagar del personaje de trabajo en trabajo opera como un prólogo que permite entender que Gustavo no se va a dar por vencido. La novela en sí, teleológicamente, solo empieza ya bien leídas las primeras cincuenta páginas. El comienzo se va aplazando, aplazando y aplazando hasta que el aplazamiento ya no se puede tolerar. Aparece entonces la idea central de Simulación fatal: la espera y la suspensión como poéticas. Adonde va? Qué hará? Cómo terminará? La tercera. La historia, entonces, que se cuenta de entre todas las historias posibles está en clave policial. Hay algo denso que está pasando pero no se dice. Hay algo no solo denso sino perverso, siniestro, que ocurre en la historia pero no se deja ver, sino que se esconde, se elide, se aplaza, se suspende. Dicho de otro modo: lo verdaderamente importante no se narra. Y esto vuelve loco al lector, le obliga a pedir más. La cuarta. La figura del brujo. Chamán. Curandero. Si bien esta figura en la novela se mira desde la charlatanería, es decir desde el humo y la potencia de la elipsis para encubrir el verdadero misterio, me gustaría plantear una idea adicional, que viene de Barthes. Para él, todo autor es un médium, es decir un chamán, que de algún modo cataliza las sensibilidades de una época. Es decir que el autor no es necesariamente un ente iluminado cuyo don deífico es capaz de crear universos, sino que es capaz, mediante una sensibilidad y habilidades particulares, de darle forma seductora a un tiempo y a un espacio. Me parece que Máximo hace esto con total consciencia y pericia. La quinta y última. El sur de Quito. Reconozco que para mí el Sur de Quito tiene un encanto por su cualidad salvaje, comercial, potentísima como significante vaciado al cual el escritor, en este caso, le va llenando de significado. Esto es importante porque me obliga, como lector, a querer transitar un espacio que cuando yo lo visite, seguro, segurísimo, se va a resistir a mi encuentro. Estas cinco cosas que he apuntado no le hacen justicia al libro pero ya voy cerrando en honor al tiempo; el potente tiempo ahora, un ratito, a la tarde ventosa, merendada que tengo, que tengo un libro extraordinario entre manos y que no sé como cerrar, tal vez con esta fuerza lenta y grave, irracionalmente breve para decirle felicidades al autor.

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO QUITO

Con ocasión de la Feria Internacional del Libro de Quito, 2024; el escritor Máximo Ortega V., a partir de las 14H00 del Sábado 8 de junio intervendrá en la presentación del libro “Besar la muerte”, que es una reciente Antología del cuento ecuatoriano, cuya temática es el mal; en dicha obra participan con sus cuentos 22 autores nacionales y extranjeros, entre ellos, el autor azogueño con su cuento “Otro Jesucristo”. También, en la FIL de Quito, a partir de las 17H00 del miércoles 12 de Junio el precitado escritor Máximo Ortega lanzará la nueva edición de su novela “Simulación fatal”, intervendrán con sus análisis el crítico cañarense Antonio Sacoto Salamea PhD y Sandra Ayaya.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

PRUEBA DE EXISTENCIA DE OVNIS Y EXTRATERRESTRES

Mira el siguiente video en este enlace https://youtu.be/Rkm3Gos4iLs. Si esto no es una prueba de la existencia de extraterrestres, ¿entonces qué es?
Creo que hay un trillón de trillones de probabilidades de que los extraterrestres NO EXISTAN y que no nos hayan visitado...


martes, 22 de marzo de 2016

¡QUÉ APETITOSO ES EL PODER!



Máximo Ortega
 
El sanguinario dictador ugandés, Idi Amin, de tan aburrido que estaba en el poder, mandaba cazar a sus opositores, y en un acto de puro canibalismo, se comía las vísceras de algunos de ellos. 
En España, con el Generalísimo Francisco Franco, que gobernó más de cuarenta años, fueron asesinados cientos de miles de opositores. Con este fascista, que se creía Dios, todo pasaba por el filtro de la censura: periodismo, cine, literatura, deporte, concursos de belleza. Según confesión de una prostituta de lujo, al ex jefe de gobierno italiano, IL CAVALLIERE Silvio Berlusconni, le encantaba organizar orgías en una cama gigante, obsequiada por su amigo Vladimir Putin, presidente de Rusia.
Velasco Ibarra llegó a ser cinco veces presidente de la república del Ecuador, y según se sabe nunca robó un solo centavo, murió en la pobreza; pero, en cambio, algunos de sus colaboradores se enriquecieron hasta decir basta. El octogenario Fidel Castro gobernó Cuba medio siglo, y para no perder el gustito por el poder, delegó a su anciano hermano Raúl el mando de la empobrecida isla. Pinochet decía que en Chile ni una hoja de un árbol se movía sin que él lo supiera. Miles de opositores fueron asesinados en su régimen autoritario.  
El genio del mal, Adolfo Hitler, estando en el poder, se dio el lujo de iniciar la Segunda Guerra Mundial, y encima, en su Tercer Reich, aprovechó para mandar asesinar en los temibles campos de concentración a más de seis millones de judíos. En la época del temible dictador comunista José Stalin, los historiadores calculan que murieron más de veinte millones de soviéticos… y sólo por el hecho de que no pensaban igual que el tirano. Algo parecido ocurrió en la china comunista de Mao Tse Tung. So pretexto de la revolución cultural murieron cincuenta millones de chinos. 
Pero lo de ahora es más grave. El dictador norcoreano Kim Jong-un tiene sumido en una grave crisis económica a su país, sin embargo, tiene dinero suficiente para construir armamento atómico. Con sus frecuentes ensayos nucleares, tiene en jaque a Estados Unidos y sus aliados. Nada raro sería que este loco inicie la Tercera Guerra Mundial.